El Todo

¿Qué más les puedo contar? El Feng Shui ha enriquecido cada día de mi vida, de una forma maravillosa y positiva.

No es igual ver al mundo con una mirada rutinaria que verlo bajo la mirada del Feng Shui... Es ver el mundo de una manera total y no a medias.

El Feng Shui permite entender mucho mas allá, de lo que percibimos a través de nuestros sentidos. No solo permite “sentir” el espacio lleno (aquel que esta ocupado por muebles, cuadros, objetos de la decoración, etc.),  sino también se “siente” el espacio vacío (el vacío es el espacio que se crea entre las cosas sólidas, donde creemos que no hay nada), en perfecta conjunción.

En una casa, en un piso, en una oficina, o en un local, el espacio vacío esta tan presente como el espacio lleno, sin embargo no nos percatemos que le damos importancia al espacio ocupado por cosas, y el resto, para nosotros es la nada, esta vacío… pero el vacío también esta allí.

La unión entre lo lleno y lo vacío es el todo.

A través de los sentidos físicos, del sentido de la vista, del tacto, del olfato y  del oído percibimos la realidad sólida es decir el espacio lleno. Las emociones y nuestros sentimientos, nos permiten “ver” el espacio vacío. Si permanecemos en un ambiente, donde sentimos sensación de opresión o angustia, estamos percibiendo las energías presentes en ese vacío, que se crea entre las cosas y que percibimos con los cinco sentidos.

¿Cómo podemos mirar lo que nos rodea a través de la mirada del Feng Shui?

A través del Feng Shui lo que hacemos al entrar en un ambiente es percibir  la realidad que nos rodea, a través de los sentidos, es decir, nos llegara la información   del  espacio lleno, lo que vemos, oímos o olemos en un lugar.

  • ¿Qué es lo que vemos?
  • ¿Qué colores hay? ¿Que forma tienen los objetos (redondeadas, punteagudas)? ¿De qué materiales están hechos?
  • ¿Que oímos o escuchamos en ese lugar?¿Hay mucho ruido o hay silencio?
  • Cuando tocamos los objetos, ¿cómo son las superficies? ¿Son rugosas o lisas? ¿Frías? ¿Suaves?
  • ¿A qué  huele el lugar? ¿A humedad? ¿Huele bien o huele a estancado?
 

Y posteriormente, empezamos a percibir el espacio vacío:

  • ¿Cómo nos sentimos en ese lugar?
  • ¿Que sensación corporal nos produce: escalofríos o calor y agobio? ¿Pesadez? ¿Irritación? ¿Tristeza o alegría?
  • ¿Produce sensación de paz?

Feng Shui no solo estudia lo que vemos, tocamos u olemos, sino también lo que sentimos en un espacio.

La gran  mayoría de los seres humanos, solo nos quedamos con  la mitad de lo que nos rodea… ¿qué ocurre con el resto? Basamos nuestras decisiones de comprar una casa o decorar el dormitorio o salón, únicamente analizando lo que vemos, oímos, olemos o tocamos. ¿Y que ocurre con lo que sentimos en esa casa o ambiente?

Eso lo obviamos. No lo consideramos tan importante como que el lugar se vea bien o sea funcional. Pero lo primero es tan o más importante que lo último.

En definitiva, en un espacio o ambiente, hay un todo, es decir, la unión de lo lleno y lo vacío, y con el Feng Shui, ambos se comunican en una comunión perfecta, logrando la autentica armonía. La conexión perfecta y adecuada entre lo lleno y lo vacío es lo que hace un ambiente equilibrado, armonioso y favorable para la permanencia, y para lograr esto afortunadamente, tenemos el maravilloso  arte del Feng Shui.

¡Hasta la próxima!