Sientáte con un elemento sólido y alto a tus espaldas

Siempre que te sientes acuérdate de tener un elemento sólido y alto detrás de la espalda (como una pared o una estantería alta), esto te da respaldo y apoyo. Nunca te sientes dándole la espalda a una puerta o una ventana: el efecto será justo el contrario.